jueves, 13 de noviembre de 2014

Dilemas morales de la II Olimpiada Filosófica de Canarias

Estos son los dilemas, de los que cada alumno (o centro) debe elegir uno, de la II Olimpiada Filosófica de Canarias.

 

 

Dilema 1:

Prospecciones petrolíferas


El gobierno de España ha estipulado que frente a las costas de Fuerteventura y Lanzarote se realizarán perforaciones para extraer petróleo, aduciendo que se generarán muchos puestos de trabajo, tanto en la búsqueda como, sobre todo, en la explotación del petróleo. Ello traerá -arguye el gobierno- amplios beneficios económicos para el país.
 
Juan es ingeniero y acaba de llegar a Canarias, contratado por la multinacional que va a explorar los yacimientos fósiles. Al llegar a las islas percibe un rechazo social hacia el proyecto por parte de gran parte de la población, que teme se produzca un accidente con consecuencias fatales para el medio ambiente y para el turismo.

Juan sabe que las probabilidades de un accidente son escasas, aunque es consciente de que, en caso de producirse, las consecuencias, serían, tanto a nivel ecológico como económico, catastróficas, devastadoras. Juan formula sus dudas ante su superior y éste le dice que el proyecto es perfectamente legal, que tiene el visto bueno del gobierno, y que si no está convencido puede hacer las maletas, que él no necesita ingenieros con escrúpulos sino con conocimientos técnicos, que se vaya de vuelta a la Península, si es que está dispuesto a desaprovechar esta oportunidad de crecer profesionalmente. 

¿Qué harías si fueras Juan? ¿Aceptarías el trabajo, amparándote en que la ley está de acuerdo con que las prospecciones son no sólo legales sino además rentables económicamente? ¿O renunciarías al trabajo, aun a riesgo de no prosperar laboralmente, por temor a una catástrofe medioambiental de la que pudieras llegar a sentirte cómplice?


 

Dilema 2:

Desahucios

 
Una familia de clase media va a ser desahuciada de su domicilio habitual por una entidad bancaria a causa del impago de su hipoteca. A pesar de que, en los últimos meses, los abogados de las partes implicadas han colaborado mutuamente, y se han obtenido múltiples reformulaciones en los términos legales del préstamo hipotecario, todo apunta a que ninguna de las nuevas condiciones contractuales evitará finalmente que el banco proceda al embargo y desalojo de la vivienda.
 
Ante esta perspectiva, y como solución extrema, el padre de la familia anuncia públicamente que ha decidido iniciar una huelga de hambre que sólo detendrá si su familia es restituida con plenas garantías legales en su domicilio.
 
¿Es correcta la actuación del padre? ¿Son legítimas sus reclamaciones? ¿Qué harías tú?

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